Reseña: Yo Soy Malala de Malala Yousafzai y Christina Lam

Reseña: Yo Soy Malala de Malala Yousafzai y Christina Lam

Usualmente escribo en el blog reseñas o post en los que encabezo las entradas de forma divertida y. La reseña de hoy, es diferente y en cierto modo, especial para mi. Primero porque va dedicada especialmente a algunas personas, y segundo porque está inspirada en una historia real. Espero hacerla lo mejor posible; que quien la lea se anime a enredarse en las páginas de esta autobiografía, y que, por encima de todo,sea un reconocimiento a una labor que aún no acaba.

“Para todas las jóvenes que se han enfrentado a la injusticia y han sido silenciadas. Juntas, nos haremos oír.”

Datos del libro

Portada

  • Título: Yo soy Malala.
  • Título Origina: I AM Malala
  • Autoras: Malala Yousafzai y Christina Lamb
  • Editorial: Alianza editorial
  • Páginas: 360
  • Año de publicación: 2016
  • Encuadernación: tapa blanda.

“¿Quién es Malala? Yo soy Malala y ésta es mi historia.”

Sinopsis

Cuando los talibanes tomaron el control del valle de Swat en Pakistán, una niña alzó su voz. Malala Yousafzai se negó a ser silenciada y luchó por su derecho a la educación.
El martes 9 de octubre de 2012, con quince años de edad, estuvo a punto de pagar el gesto con su vida. Le dispararon en la cabeza a quemarropa mientras volvía a casa de la escuela en autobús, y pocos pensaron que fuera a sobrevivir.
Sin embargo, la milagrosa recuperación de Malala la ha llevado en un extraordinario periplo desde un remoto valle en el norte de Pakistán hasta las Naciones Unidas en Nueva York. A los dieciséis años se ha convertido en un símbolo global de la protesta pacífica, y es la nominada más joven de la historia para el Premio Nobel de la Paz.
Yo soy Malala es el excepcional relato de una familia desterrada por el terrorismo global, de la lucha por la educación de las niñas, de un padre que, él mismo propietario de una escuela, apoyó a su hija y la alentó a escribir y a ir al colegio, y de unos padres valientes que quieren a su hija por encima de todo en una sociedad que privilegia a los hijos varones.
Yo soy Malala nos hace creer en el poder de la voz de una persona para cambiar el mundo.

 

Opinión personal

Es difícil cuando lees historias como estas, no sentirte afortunado del lugar en el que naciste. Durante todo el libro, es maravilloso sentirte cerquita de la protagonista cuando nos expresa su miedo por no ser buena en los exámenes, su pereza infinita a madrugar, sus momentos de vanidad, o las peleas con sus amigas.

Tiene una familia maravillosa con dos hermanos con los que se pelea, una madre más que admirable, y un padre que no solo la anima en su lucha por el activismo, sino que está dispuesto a sacrificarse por ella, cuando siente que va a perderla.

 

Dios, por favor, haz que Malala se ponga bien —suplicaba mi padre, e intentó negociar con Dios—. Aunque tenga que vivir en el desierto del Sáhara, necesito sus ojos abiertos; no podré vivir sin ella. Dios, permite que le dé a ella el resto de mi vida; yo ya he vivido lo suficiente. Incluso si queda con secuelas, permite que sobreviva.

 

A muchos, cuando éramos pequeños, no nos atraía nada la idea de ir a la escuela, o pensar en deberes por ahcer, o exámenes que presentar; en este libro, la importancia de la educación seas del país que seas, niño o adulto, se toca y se huele así estés a miles de kilómetros.

«¡Dirigir una escuela no es un delito! —les dijo—. ¿Por qué pagáis sobornos? ¡No regentáis burdeles, estáis educando niños! Los funcionarios del gobierno no son vuestros jefes —les recordó—. Son empleados vuestros. Cobran un sueldo para serviros. Vosotros sois los que estáis educando a sus hijos».

¿Cómo sobrevivir si te disparan, te sacan del lugar en que naciste, fragmentan tu corazón entre el lugar en que debes vivir, y el lugar en el que anhelas con todo tu corazón ver, sentir y oler? ¿cómo enfrentarte a una sociedad que tiene prejuicios sobre la mujer, sobre su religión, o el papel que representa?

«Los seres humanos no nos damos cuenta de lo grande que es Dios. Nos ha dado un cerebro extraordinario y un corazón bondadoso y sensible. Nos ha concedido dos labios para hablar y expresar nuestros sentimientos, dos ojos para ver un mundo de colores y belleza, dos pies para recorrer el camino de la vida, dos manos que trabajan para nosotros, una nariz que percibe la belleza de la fragancia y dos oídos para escuchar palabras de amor. Como yo descubrí con mi oído, nadie se da cuenta de cuánto poder tiene en cada órgano hasta que pierde alguno.»

Dedicatoria

A mis chicas y compañeras blogueras; por ser las mujeres maravillosas que son, y por regalarme risas infinitas. A todas y cada una de las niñas y jóvenes que luchan por su derecho a la educación, y que mueren o son heridas por guerras que no son las suyas. A Malala (aunque dudo que me lea alguna vez) por ser fuerte y luchar aún y cuando todo parecía en contra. A sus padres y hermanos; por mantenerse firmes y ser rocas para sostenerse.

“La educación es un poder para las mujeres, y eso es por lo que los terroristas le tienen miedo a la educación. Ellos no quieren que una mujer se eduque porque entonces esa mujer será más poderosa.”

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