Reseña: Sin bragas y a lo loco, de Carmen Amil

Reseña: Sin bragas y a lo loco, de Carmen Amil

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Hola mortales.

—¿Diga?
—Pero cómo que «diga», puta.
—Hola, Álex.
—¿Cenamos?
—¿Pero tú no estabas follando mucho y muy fuerte?
—Me escuece el chichi, estoy harta de chingar. ¿Chino?
—No, chino no. Estoy cansada de chino.
—Vale. Llevo un par de pizzas.
Colgó sin despedirse y yo solté una carcajada. «Qué tía».

Hace unos meses no sabía qué leer, así que pedí ayuda a mis compañeras, Némesis me recomendó este libro, así que lo leí, pero como no recordaba mucho de qué iba, lo volví a leer hace poco y…
¿Leemos?
¡Allons-y!

Abrí la nevera. Vacía. Y otro puñetero post-it entre las baldas, sujeto con un limón de color parduzco y con la misma letra casi indescifrable de mi hermano.
Mueve el culo, vaga de mierda, y sal a comprar.

Datos del libro:

Portada

  • Título: Sin bragas y a lo loco
  • Autora: Carmen Amil
  • Nº de páginas: 304
  • Editorial: Escarlata Ediciones
  • Colección: Romántica

Sinopsis:

Me presento: soy Alicia; una mujer joven, independiente, trabajadora y a la que el cabrón de su novio engañó con su mejor amiga. Poca cosa quedaba de mí desde entonces, la verdad: ganas de comer palomitas con mantequilla y tragarme películas de Liam Neeson, de esas de tiros, muertes, desapariciones y un montón de sangre.
Hasta que llegó Oliver, con sus ojos azules, cuerpo de infarto y un genio insufrible. Y, por si fuera poco, mi nuevo y macizorro compañero de piso, Esteban, decidió que lo más natural del mundo sería pasearse siempre desnudo.
Cuando quise darme cuenta, me estaba acostando con los dos. ¿Pero qué coño pasa conmigo? ¿De mojigata monógama y aburrida a ir por la vida sin bragas y a lo loco? Esto no va a acabar bien, nada bien.

—Ni hola, ni hostias, mala puta.
—Por favor te lo pido, no me eches la bronca en el súper.
—Tengo derecho a echártela aquí, en medio de la calle y delante de todos tus conocidos si me da la real gana.

Reseña personal:

Esta es la historia de Alicia, una chica que parece rota, su exnovio se ha liado con una de sus mejores amigas. Drama, ¿verdad? Ella la echa de casa, no quiere seguir viendo a esa chica que rápidamente se lanzó contra la bragueta del que fuera el amor de su vida.
Alicia y su mejor amiga Álex deciden, bueno, Álex decide que tiene que alquilar la habitación de Lidia para poder seguir pagando el alquiler, así que… Esteban entra a vivir con Alicia; él es un hombre moreno, de hermosos ojos verdes y que camina por su piso con el ciruelo al aire, o sea, como su madre lo trajo al mundo.
Pero como si esto no fuera poco, en la vida de Ali también entra Oliver, el hermano de Álex, guapo, descarado, de ojos azules y que enloquece a la chica hasta niveles insospechados.
Alicia entra en una espiral de la que no puede salir y salta de uno a otro sin poder remediarlo.

—Voy a coger algo para hacerte una comida decente. —Se echó a reír—. Nunca pensé que diría esto sin una polla de por medio.

Opinión personal:

Este libro me fascinó, me hizo reír, me hizo llorar lágrimas sin control, lágrimas de felicidad.
Alicia nos cuenta desde un punto de vista muy cómico como hace para llevar bien ya no solo una ruptura y una traición por parte de su mejor amiga, sino cómo lleva una especie de relación a tres.
Creo que lo que más me gusta de este libro es la relación de Alicia y Alejandra, son amigas ante todo y pese a todo, son dos chicas que se llevan no bien, sino más que bien; Alex me recordó mucho a mi propia mejor amiga. ¿Verdad, Arthemisa? Me reí mucho con ella como solo me río con mi amiga, y me reí mucho más mandando a mi Arthemisa las citas de este libro.

—No me jodas, Álex.
—No quiero joderte a ti, quiero joderle a él, pero no hay manera.
—Sácate una teta, verás cómo se deja convencer.

La confianza que existe entre las dos chicas llega hasta para tener las llaves una del piso de la otra, y eso no se hace con cualquiera. Muchas de sus conversaciones me recuerda a las que tenemos nosotras por el grupo de las tres; ellas son dos, nosotras somos tres, pero entre las páginas de este libro, Némesis, Arthemisa y yo estamos reflejadas.

—Álex, tienes que devolverme las llaves.
Fingió una expresión dolida.
—¿Ya no me quieres, cariño?
Le tiré un cojín.
—No es eso, es que como parece ser que ayer tuvimos la genial idea de poner la habitación del pánico en alquiler, no me parece lícito que andes entrando y saliendo cuando te dé la gana.
—¿Y si te juro sobre mis Manolos que solo la utilizaré para casos de emergencia o en caso de que sospeche de que te han matado y te están comiendo los gusanos?
—Pues depende de lo que consideres emergencia. Follar en mi sofá no cuenta.

Aunque para vernos a nosotras tres, solo tengo que mostraros esta cita:

—Álex, cariño, ¿qué te pasa? Sé que me he portado como el culo, pero te prometo que intentaré compensarte.
—No, no eres tú. —Hipó—. Bueno, no todo. Sí que te echaba de menos.
—¿Entonces? ¿El tema del curro? Encontrarás algo…
Pensé en Esteban, instándome a seguir mi instinto. Ella intentó contenerse, porque le caían chorretones de eyeliner por las mejillas y se le irritaban los ojos, lo cual, como suele pasar, derivó en un llanto mucho más escandaloso. Miré alrededor. Menudo espectáculo estábamos montando. Una pareja de unos sesenta años se sentaba a nuestro lado y habían dejado de comer solo para mirarnos. Señalé a Álex y me giré para hablarles.
—Es mi amante lesbiana. Hacemos la tijera por las noches, pero dice que no le vale y estamos discutiendo si es necesario que nos compremos un pene de plástico o no.
Dos pájaros de un tiro, ellos volvieron a su comida y Álex sonrió un poco.

Los hombres de este libro son peculiares. Por un lado tenemos a Oliver, el hermano de Álex,

Como te estés follando a mi hermano te perseguiré con el pepino más grande que encuentre y te lo meteré por el culo sin compasión ni lubricante.

Oliver no me cae bien. eah, ya lo he dicho. Solo quiere meterse entre las piernas de Alicia y no sabe cómo hacerlo, hasta Esteban lo vio y sin conocerlo. No sé bien por qué, pero Oliver es… Me choca mucho, al principio él y Alicia no dejan de discutir y él ni si quiera se disculpa por lo que le dice y que a ella le sienta mal.
No lo soporto, supongo que si quiere solo meterla, tiene dos manos que puede utilizar tan ricamente.

No tengo ni puta idea. Me siento como si siempre estuviéramos bailando en la cuerda floja. Tengo miedo de caerme, de no saber hacer equilibrio, de que nos peguemos la hostia del siglo. No hacemos más que discutir, alejarnos, volver a acercarnos, tener sexo, discutir, marcar distancias…

Esteban, ahora voy con él. Aunque la primera impresión que se tiene de él es de un hombre despreocupado, que lo único que busca es estar con una mujer cada noche, esconde un corazoncito blando en su interior y es por él por lo que este libro no me gusta.
Oh, se me olvidó decir que no me gustó el libro. Lo siento.
No es por este hombre por lo que no me gusta, es más, él es mi tercer personaje favorito; Capi, el perro de este chico es el segundo. ¿Por qué? Porque es un Quinn. Álex es la primera. Pero él tiene un fondo muy bonito, tiene corazón, es más amigo de Alicia que Oliver y no me gusta como ella lo trata para olvidar al imbécil del hermano de su amiga.

—Yo también conozco a los tíos como tú —contesté, cabreada—. Un puñetero picha brava que con tal de meterla en caliente se tiraría a cualquiera para dejarla tirada después. Cabrones que se os ponen los huevos en la garganta en cuanto alguien muestra un mínimo de interés por vosotros.

En la relectura no terminé el libro, no pude, fue recordar lo que Alicia hace… Y no pude soportarlo. Y qué sepáis, esto no es spoiler, se sabe desde el principio.

No solo yo leí este libro del equipo. ¿Vemos si a mis compañeros les gustó el libro?

Apolo:

Me eché a llorar sin querer ni poder evitarlo. Delante de mí estaban aquellos años de felicidad y rutina que terminaron de repente, aquella puta cama, los susurros entrecortados, vivir apática, ser un fantasma, Isra en casa y yo sin saber apreciarlo, los cuadros de Warhol, intentar resurgir de mis cenizas sin tener claro cómo seguir adelante. Heridas que no habían terminado de cicatrizar cubiertas con pequeñas tiritas. Y yo, como los niños, con miedo a que con cualquier roce volvieran a abrirse, volviendo a sangrar y sin saber cómo pararlo. ¿Y si había sido yo la que, de manera inconsciente, apartaba de mi lado cualquier tipo de emoción que pudiera hacerme daño? ¿Era posible que fuera tan gilipollas?»
Nunca, nunca jamás en mi vida, pensaba que lo que me decepcionaríade un chick-lit sería el final.

La verdad es que, dentro de su género, Sin Bragas y a lo Loco no está nada mal. Te hace reír (mucho), querer matar a los personajes, y hasta reflexionar. No me arrepiento de haberlo leído. Aunque ciertas cosas podrían considerarse un tanto exageradas, en general todos los personajes son lo suficientemente humanos como para poder sentirse identificado con alguna de sus características. Tengo que decir que la trama me enganchó y que, en varios momentos, tuve serios problemas para soltar el libro, por muy predecible que sea. La forma de escribir de la autora lo hace muy ameno de leer.
Dicho esto, voy a proceder a las quejas. La protagonista me parece una perfecta imbécil con suerte de tener a alguien como Álex a su lado para evitarle un desastre monumental. La decisión del final me pareció absolutamente garrafal e infundada y me destrozó por completo la conclusión del libro. También me molestó que no se profundizara más en el personaje de Esteban, que me parecía uno de los más interesantes de toda la obra.

—No, qué coño te pasa a ti. —Y no era una pregunta—. Otra puta semana sin dar señales de vida. Otra puta semana, otra vez. ¿Qué soy yo, Alicia? ¿Tu amiga cuando a ti te da la gana? ¿Cuando te sientes sola? ¿O cuando tienes algún problema? ¿Qué mosquito te ha picado esta vez?

De todos modos, como ya he dicho antes, estoy contento de haber leído este libro y lo recomendaría como lectura ligera para echar unas risas y pensar, ¡pero no demasiado!

Durc:

—Bueno, venga, vamos a brindar. Porque sois unas perras y tenéis la puta manía de emparejaros con gente de mi entorno como si no hubiera más pollas en el mundo.

El libro de sin bragas y a lo loco me lo recomendó precisamente Attenea, o quizá fuera Némesis, no recuerdo. El caso es que tras leer e informarme del argumento decidí que merecía una oportunidad. Como siempre suelo hacer, leí por encima los primeros capítulos y, sorpresa, la primera escena del libro me encantó, con lo que tuve que seguir leyendo. Me agradó mucho el lenguaje sencillo de la autora, así como las diferentes escenas graciosas que van ocurriendo. Si me preguntáis por desventajas, quizá diría que el final, pues no fue el que hubiera elegido. Si me preguntáis si recomiendo el libro, mi respuesta es sí, sin duda.

Némesis:

El cielo y el suelo, putadas y amor, pereza y desvelo, lija y terciopelo. Eso somos tú y yo. Me cago en la puta que te parió, Alicia.

Unas bragas, pero con candado. Eso es lo que le haría falta a nuestras protagonistas.

—Voy a coger algo para hacerte una comida decente. —Se echó a reír—. Nunca pensé que diría esto sin una polla de por medio.

Nos encontramos ante una novela muy divertida, al menos hasta que se empiezan a equivocar en el color de los calzoncillos; cuando llega esta parte todo deja de tener sentido para mi y, por supuesto, para los hombres.
No entiendo las aspiraciones de Alicia en la vida, es que las de Alex ya las tengo claras desde un principio:

No quiero joderte a ti, quiero joderle a él, pero no hay manera.

Alicia me parece una manipuladora de mucho cuidado, una niñata que necesita tenerlo todo y, si no es así, pues… me vengo de ti o me tiro a otro, lo que antes pueda conseguir.
Mi personaje favorito, a parte del bonito perro, es Alex, ella no tiene las dos caras de una misma moneda, en todo momento te deja ver como es y, si no te gusta, coge la puerta.

—Hermanita —repetí—. Joder, qué asco das cuanto te la chupan con asiduidad.
—Perra —intervino Álex—. Yo no la chupo. Yo practico sexo oral con cariño y amor.

Zeus:

¿Acaso se creía mejor que yo por pasearse en bolas? ¿Es que debía plantearme eso de ir por el mundo sin bragas y a lo loco?

Veamos… Se me pide opinar sobre este libro, bien, pues…, intentémoslo. Siendo sinceros, lo que más me gustó del libro, fue la forma de tratar con humor, de ironizar con algo que puede resultar una verdadera tragedia, pero nuestra protagonista logra sobreponerse, y pese a las peripecias que le suceden… El libro destaca sobre todo por esos gags que hacen que te desternilles. Pero, no pasa de ahí, en mi modesta opinión, se va a quedar en ese libro recomendable para echar unas risas, para levantar un mal día, pero sinceramente no estará entre mis libros de cabecera.

 

Y esto es todo, lectores. Nosotros cinco nos despedimos por hoy. ¿Os animaréis a leer este libro? Veis con nuestras opiniones, que, aunque no es un libro de estos que te cambian la vida, que puede formar parte de esos que tienes en la mesita de noche para cada día releerlo, sí es un libro que te hará pasar un buen rato y te hará sonreír cuando tus labios se nieguen a inclinarse hacia arriba.

A veces nos vamos endureciendo para protegernos y no nos damos cuenta de cómo herimos a los demás con nuestras corazas. Debía salir de mi caparazón. Debía conocerme, abrirme, quererme. Aprender que el dolor era solo un riesgo que correr si quería ganar.

 

¡Un saludo y hasta la próxima lectura!

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