Reseña: Memorias de un amigo imaginario, de Matthew Dicks

Reseña: Memorias de un amigo imaginario, de Matthew Dicks

¡Hola,  gatitos lectores! Hace mucho no escribía una reseña para el blog porque en octubre todo fueron recomendaciones, en noviembre desaparecí, y en diciembre, publiqué otro cuento. El libro de hoy, está dedicado a quienes elegimos dedicarnos a el siempre gratificante arte de enseñar. Pero este libro, es especial; lo es, porque está escrito desde la mirada de un protagonista poco avitual; uno al que de niños solíamos prestarle un montón de atención, y que ya de adultos, olvidamos por completo. Espero sepáis disculpar el pequeño spoiler que acabo de hacer, que disfrutéis con la lectura de esta reseña, que leais el libro, y que nos difundáis y nos recomendéis que entre más visitas tenga el blog, mejor nos trata la jefa, que ya nos lo ha prometido. Sin más, ¡aquí vamos!

 

Datos bibliográficos

portada

 

 

Sinopsis

Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas entre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oír. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un “amigo imaginario”. Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario.

 

Opinión personal

Como mencioné más arriba (y como podrán dilucidar de la sinopsis) el libro está escrito desde el punto de vista de Budo. El amiguito imaginario de un niño llamado max.

 

¿qué puedo decirles del libro?

Que es increíble cuantos pensamientos cruzan por la cabeza de un amigo imaginario, y cuantas reflecciones interesantes puede hacer uno respecto a enseñar, o a todas aquellas cosas que los maestros debemos aprender, y para las que, ninguna universidad nos forma.

“Es curioso, los maestros se pasan montones de años en la universidad aprendiendo a enseñar. y los hay que salen sin haber aprendido las cosas más sencillas. Como que hay que hacer reír a los niños. O demostrarles que los quieres.”

 

Budo y Max, hacen una dupla increíble desde el punto de vista aventurero de una lectora  fanática de la literatura infantil. De este libro, cabe destacar que Max, es un niño con discapacidad; que, dicho sea de paso, nunca tiene un nombre o una denominación pero que, por los rasgos que puede uno evidenciar con base en las estupendas descripciones que hace Budo de su amigo, podemos inferir que se trata del transtorno del espectro autista.

Budo menciona que muchas veces las personas consideran que Max es difícil de entender; entonces, resume aquello que no comprende, y describe a su amigo de una forma tan, tan clara que como lector, te sientes tonto de no pillarlo a la primera.

“Yo no entiendo por qué todo el mundo piensa que Max es tan difícil. Lo único que tiene es que no le gusta la gente como a los demás niños. Bueno, le gusta la gente, pero de otra manera. De lejos. Cuanto más te alejas de él, más le gustas.”

 

He hablado mucho de Budo, y poco de max. ¿qué decir sin hacer mucho spoiler?, contaros que max ama jugar con sus legos; incluso cada una de las piezas de su lego tiene un nombre; uno que él le ha puesto. Odia las cacas de propina porque suelen alterar su rutina, que lo toquen, o que le hagan chistes con doble sentido.

Quisiera reseñar mejor este libro, contarles más, pero siento que si lo hago, perdería su gracia y la idea de este blog es reseñar, e invitarte a leer. Finalizaré diciéndote que te lo recomiendo mucho tanto si quieres hecharte unas risas, o asustarte por lo que le ocurrirá a Max; él no lo sabe, pero está en peligro; un peligro que se esconde donde él menos piensa y que tú deberás descubrir. ¿Quién crees que estará con él para ayudarle a enfrentarlo? Si tu respuesta fue Budo, estás en lo correcto; él y alguien más (que también es tu tarea descuvbrir) serán quienes le pongan diferentes matices y colores a estas memorias de un amigo imaginario.

 

Finalizó así mi reseña, sintiéndome algo rara porque creo que he perdido (si es que alguna vez la hubo) la habilidad de reseñar en condiciones. Espero que disfrutes este libro como siempre lo recomiendo de la mano de una taza de chocolate, una compañía felina, y si de paso puedes leer en voz alta para alguien dispuesto a escucharte, el ejercicio de leer se hace más entretenido.

No olvides compartirnos.

Samira

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