Reseña: LOS TATUAJES NO SE BORRAN CON LASER, de Carlos Montero

¡Hola! ¿Qué tal andais? ¿Todo bien? Hoy vamos con esta reseña de Los tatuajes no se borran con láser, del guionista Carlos Montero. Olvida un momento el calor y lee atentamente, que te va a gustar.

Datos bibliográficos

  • Título: Los Tatuajes No Se Borran Con Láser
  • Autor: Carlos Montero
  • Nº de páginas: 344 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: S.L.U. ESPASA LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788467008203

Sinopsis:
Carlos Montero, guionista de éxito, cuenta en su primera novela una historia que nunca se habrían atrevido a emitir por televisión. No querrás, pero te sentirás aludido.
Pablo y Petra enmudecieron, sin saber cómo reaccionar. Su hija había… No. No.
-¿Pero que han hecho? Petra estaba intentando contener las lágrimas y la respiración.
-Déjalo. Yo no quiero saber. Son cosas que los padres no deberíamos… Es mejor que no… pablo, apágalo.
Esta es la historia de Pablo y Petra, padres divorciados que hacen equilibrios entre vivir su vida y sacar adelante a sus hijos, Rómulo y Asia. Ignoran, eso sí, que Asia no es la adolescente perfecta que imaginan. La muchacha, dispuesta a lo que sea para conseguir a Mauro, el chico que le gusta, decide hacerse el mismo tatuaje que su personaje favorito de “Tabula Rasa”, la serie con mayor audiencia entre el público joven.
Esta es también la historia de Quique, el creador de la serie, que día a día se enfrenta con todos para sacar adelante su trabajo. Sus vidas se cruzarán a partir de la noche en la que Asia atraviesa un punto de no retorno que cambiará el destino de todos ellos para siempre.

El autor:

Escritor y guionista español, Carlos Montero estudió Ciencias de la Información en la UCM y también es conocido por haber dirigido varios cortometrajes. A lo largo de su carrera ha participado en la elaboración de series tan conocidas como Física o Química, Génesis, El comisario o Al salir de clase, además de la miniserie El tiempo entre costuras, dando el salto al cine con el guión de Combustión, película dirigida por Daniel Calparsoro y que logró un gran éxito de taquilla.

En lo literario, Montero publicó en 2012 el libro Los tatuajes no se borran con láser. Logró un gran éxito en 2016 al hacerse con el Premio Primavera de Novela, uno de los mejor dotados de España, gracias a su segundo libro, El desorden que dejas.

Personajes

El personaje principal de esta novela es Asia, una adolescente normal, alguien que da una buena imagen sacando unas notas excelentes, practicando cualquier deporte,, pero todo esto cambia cuando conoce a Nerea.

Nerea es una de las chicas “populares”, alguien a quien Asia admira, alguien capaz de convencer al mismísimo diablo para que se convierta en buena persona y, es por eso, por lo que Asia termina cediendo ante sus súplicas para que se haga un tatuaje e incluso en la forma de enamorar a Mauro.

En el libro también entran en juego el hermano y los padres de Asia, divorciados, y los amigos de Mauro.

Mientras sus familias duermen tranquilas, ellas acuden a una fiesta con sus demás compañeros de colegio y ese será el inicio de esta historia. Una noche, cargada de sexo, drogas y demasiado alcohol que se les irá de las manos. Asia se dejará llevar por la influencia de Nerea y desesperada por conseguir las miradas y algo más de su amor, Mauro, estará dispuesta a todo. A la mañana siguiente todo será un apagón en su mente y ante la desesperación de no saber qué es lo que ha pasado, mezclado con la insistencia e influencia de su amiga, decidirá que lo mejor es olvidarlo, pero las cosas no siempre se pueden borrar.

Ante nosotros tenemos una historia juvenil, adolescente, marcada en gran medida por todos aquellos temas que preocupan a los jóvenes de hoy en día (aunque no pienso generalizar al respecto, puesto que, muy sinceramente, creo que no alude a la mayoría de ellos).

Si alguien ha sido seguidor de la serie “Física o Química” no tendrá problemas en reconocer la esencia de la serie en el libro, es inevitable. Así pues, es un libro que gustará a todos los seguidores de aquélla o de cualquier otra serie juvenil parecida.

La historia trata dos tramas de forma paralela. En primer lugar encontramos a Petra y Pablo, padres de Asia y Rómulo (curioso nombre para un crío, por cierto) y divorciados. El destino los vuelve a unir a causa de un hecho fatídico que a ningún padre le gustaría vivir en sus hijos. Sin embargo, ellos son fuertes y a pesar de sus diferencias, el amor por sus hijos les mantiene unidos para ayudar a Asia.

Por otra parte, tenemos la historia de Asia, la hija que ha dejado de ser la niña “perfecta” para comportarse como los demás chicos de su clase, hasta que un día algo provoca que le cambie la vida por completo.

Opinión Personal

Esta novela hace alusión a la visión que tienen los adolescentes de temas como el sexo y las drogas aunque, desde mi punto de vista, no todos los adolescentes son tan superfluos, adictos al vicio e indisciplinados. Pero, por otro lado, Carlos Montero sabe cómo reflejarnos los temores juveniles, las ganas de sentirse integrado en el grupo de “los populares, guays, guapos…”. En numerosas ocasiones nos presenta diferentes situaciones que un adolescente puede vivir en su día a día y que, desde una perspectiva adulta no tienen problema (por ejemplo, si te ofrecen una droga y no piensas tomarla, dices que no y ahí acaba todo), sin embargo, un adolescente sufre esa situación como un obstáculo, “si digo que sí seré como ellos y me aceptarán, sino se reirán de mi lo que queda de curso”…”. Asia es un claro ejemplo de ello y le puede el miedo.

Finalmente decir, que algunas declaraciones del autor como “todo lo que escribía siempre me pedían que lo modificara” unido al final de la historia hacen pensar que pueda ser algo autobiográfico aunque eso es una opinión personal y quedará a la imaginación de cada uno.


***

Si quieres colaborar con el blog, aquí puedes ver como hacerlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *