Reseña: El Catalejo Lacado, de Philip Pullman

Reseña: El Catalejo Lacado, de Philip Pullman

Feliz viernes, queridos lectores. Con esta reseña acaba mi serie de escritos sobre la trilogía de La Materia Oscura. Aunque este libro ha sido al que más pegas le he encontrado, también ha sido el que más emoción me ha causado, lo cual me ha creado un cacao mental curioso al intentar ordenar mis ideas para la reseña. Si os perdéis intentando comprenderme, lo siento de veras. A mí me pasa lo mismo.

 

Datos bibliográficos

Portada

 

  • Título: El Catalejo Lacado
  • Autor: Philip Pullman
  • Año de publicación: 2000
  • Año de reedición: 2017
  • Número de páginas: 480
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editorial: Roca
  • Lengua: Castellano

Sinopsis

Sí, iremos a la tierra de los muertos y luego regresaremos.
LA GRAN SERIE DE FANTASÍA DE TODOS LOS TIEMPOS, ESCRITA POR UNO DE LOS MEJORES NARRADORES DE NUESTRA ÉPOCA.
Will y Lyra, cuyos destinos están entrelazados en virtud de unas fuerzas radicadas más allá de sus propios mundos, se han visto separados de forma violenta. Deben volver a encontrarse, porque tienen por delante la mayor guerra que haya habido nunca… y un viaje a un tenebroso lugar del que nunca ha regresado nadie…

Reseña

Dejé de creer que existían un poder benéfico y un poder malévolo que estaba fuera de nosotros. Y me convencí de que el bien y el mal sólo designan las acciones de las personas, no lo que éstas son. Sólo podemos decir que ésta es una buena acción porque beneficia a alguien, y que esa otra es una mala acción porque perjudica a alguien. Las personas son demasiado complejas para ponerles unas simples etiquetas.
¿Cómo empiezo a describir un libro que me ha provocado tantas emociones, y a la vez me ha dejado con tantas dudas?
Como final para la trilogía, y teniendo en cuenta solo las tramas principales, El Catalejo Lacado es perfecto. Queda bien claro el destino de todos los personajes significativos, y se cierra bien la historia. Pero yo, en algunos casos más que en otros, soy muy quisquilloso con los detalles.
En general, me han faltado explicaciones lógicas (dentro de la lógica del multiverso de Pullman) para algunos de los acontecimientos que se describen en esta obra. Entiendo que haya elementos que se encuentren fuera de la comprensión de los personajes principales, y entiendo que, en un principio, el autor dirigiese esta trilogía a una “audiencia joven”. Pero en una saga con tanto contenido como La Materia Oscura, con un mensaje tan claro y descripciones tan detalladas para lo que le interesa al autor, me parece inadmisible la falta de razonamiento y justificación para bastantes cosas. Pongo todas mis esperanzas en El libro de la Oscuridad, la trilogía que está escribiendo ahora mismo nuestro querido autor.
Dicho esto, y sabiendo que al lector no le interesará leer la biblia en verso que podría escribir quejándome de la falta de explicaciones, voy a proceder al siguiente punto. De hecho, están relacionados. El único razonamiento plausible para el estado en el que me pasé toda la segunda mitad del libro es un escape de gas lacrimógeno en las cercanías de mi habitación, porque prefiero no empezar a pensar en maneras de expresar de forma elocuente mi odio por la falta de corazón de Pullman. Este señor no es capaz de escribir dos párrafos sobre por qué exactamente se arregla el mundo cuando lo hace, pero sí que es capaz de alargar las escenas tristes hasta que te dan ganas de idear nuevas formas de matarlo de forma dolorosa. Claramente, el hecho de que un autor sea capaz de provocar sentimientos tan intensos es una señal de que escribe bien, pero eso no cambia nada de lo que he dicho.
Debo confesar que, tras leer El Catalejo Lacado, he tenido que dejar de leer unos días. La conexión con los personajes y el aspecto emocional de todo el libro me dejaron hecho papilla. Aun así, sigo diciendo que esto simplemente es otra razón para recomendar el libro. Aunque es cierto que, en algunos casos, la trilogía se torna una crítica directa y sin filtros de la religión organizada, vale la pena leerla por muchas razones.
El amor era como China: sabías que existía, y debía de ser muy interesante, y algunas personas iban allí, pero yo no iría.
Gran parte del problema de hacer una reseña de este libro es que es extremadamente fácil hacer spoilers sin querer. Durante todo el libro hay varias tramas desarrollándose a la vez, y los protagonistas, palabra que ya no tiene tanto sentido como lo tuvo en los dos primeros volúmenes, están en medio de todas ellas de una forma u otra. Cualquier comentario puede destrozar una de ellas, y prefiero que, si todo lo que yo y mi compañera Attenhea os hemos contado os atrae, os forméis vuestra propia opinión leyendo este libro. ¡No lloréis mucho, y no os atiborréis a mazapán!

Opinión de Attenhea:

Luces Del Norte me dejó en suspense… Ese final. La Daga me mantuvo en tensión. El Catalejo Lacado me partió el corazón en pedazos tan diminutos que a día de hoy no he conseguido recomponerlo.
Antes de añadir nada más, tengo que decir que Pullman es un cabrón sin sentimientos que disfruta con el sufrimiento ajeno, pero el hombre pese a ello, te hace sufrir de una forma tan bonita y te tritura el corazón con unas palabras tan bien buscadas, que lo odias pero lo amas al mismo tiempo y aunque las lágrimas corren libres y cuelgan de tus pestañas, tienes que seguir leyendo porque el autor te ha atrapado en su red y tú te has convertido en su esclavo hasta que el libro termina y te deja sin nada dentro.
Este libro ha sido más intenso que los anteriores, conociendo el final de La Daga, no es de esperar que ya en la primera página el autor nos meta en una espiral de acciones y consecuencias que serán clave para el trascurso del libro. Si bien es cierto que hay preguntas a las que no responde, también vemos interrogantes resueltos y nuevos enigmas.
Este tercer libro, se puede decir que es más coral, hay más personajes que toman importancia, ya no solo son Will y Lyra los que protagonizan al cien por cien, sino que Coulter, Asriel o la doctora Mary Malone, también tienen un papel más activo dando a la novela un carácter más activo y dinámico.
No solo hay variedad de personajes, sino también variedad temática, cada personaje parece tener una trama diferente algunas más explotadas que otras, eso sí. Los mundos también son muchos y diversos; el mundo de Lyra, el de los Mulefa y el mundo en el cual se encuentra Asriel. Los personajes saltan de unos a otros de tal modo que a mí, a veces, personalmente, me costaba saber dónde estaban en cada momento.
De entre todos los personajes destaco a los Gallivespianos Tialys y Salmakia, aunque al principio me cayeron un poco peor que mal, según los he ido conociendo he visto que pueden llegar a ser simpáticos a su peculiar manera.
Me quedé al acabar con ganas de que el autor me respondiera a un sinfín de preguntas que él mismo planteó durante la trilogía y nunca se contestan, pero supongo que resolverá mis dudas a su debido tiempo.

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