Recomendación: libros mamarrachos para pasar un buen rato, de Arturo González Campos y Sergio Fernández (el Monaguillo)

Recomendación: libros mamarrachos para pasar un buen rato, de Arturo González Campos y Sergio Fernández (el Monaguillo)

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¡Hola lectores!
He decidido darle un poco la vuelta a mis entradas y, a partir de hoy apareceré una vez al mes con una recomendación de libros mamarrachos con los que creo que podríamos pasar un buen rato.

Y comenzamos con…

Arturo González Campos y Sergio Fernández (El Monaguillo):

Po

Guionista, actor y humorista español, Arturo González Campos es conocido por su participación en programas como El club de la comedia, Splunge… y obras de teatro.
En la actualidad colabora en el programa La parroquia del monaguillo.

Locutor de radio español, Sergio Fernández es conocido por su participación en numerosos programas de humor, como Esto es lo que hay o Ábrete de orejas.
También ha destacado como monologuista, siendo finalista del programa El Club de la Comedia.
En la actualidad trabaja en el programa de radio La parroquia del monaguillo.

—De la hostia que te doy te mueres del hambre en el aire… Te voy a meter una clase de hostia que te voy a cambiar la nacionalidad… Te voy a dar un guantazo, que harás palma con las orejas.

Viva la madre que me parió:

Portada

¿Por qué una madre piensa que no hay herida, por grave que sea, que no se cure con su propia saliva? ¿Por qué un ser que te quiere tanto puede llegar a decir una frase tan cruel como: “Llora, llora, que menos mearás? ¿Cómo una madre sabe ver el futuro y si te dice: “bájate de ahí, que te vas a caer”, seguro que te caes? ¿Y por qué cuando te caes, en lugar de consolarte te da dos azotes a pesar de que le estás dando la razón?.

Este libro es un homenaje a esos seres fascinantes que parece que, en cuanto se convierten en madres, reciben clases secretas para hacer las misteriosas cosas que hacen.

¿Y tu padre? A él, aunque no lo crea, ya se le ha puesto en marcha el reloj biológico con la inestimable ayuda de tu madre, un día en que ella se ha parado en un escaparate de esos que tienen de todo para el bebé, y él se fija en los mil y un modelos de cochecitos que existen; y de todos es sabido que un padre y un coche, aunque sea de esos, crean vínculos inseparables. En ese momento tu padre se engancha también a la idea de tener un hijo porque piensa: «¡¡Si no puedo tener un Maserati, tendré un Maxi-cosi!!».

Hay que entender que vivió en una España en la que casi no había inventos. Salvo los del país, claro está. La aportación tecnológica española siempre ha sido ponerle un palo a algo para mejorarlo. Por ejemplo: ¿que el niño se mancha comiendo caramelos? Se pega un palo y se tiene el chupachús. ¿Que uno se mancha limpiando el suelo? Se pega un palo a la bayeta y se logra la fregona. ¿Que el niño mancha el suelo con el chupachús? Se le pega un palo al niño.
Un español ve que el ordenador no le funciona y ¿qué hace? Le mete un palazo. Y si eso no funciona, lo lleva al servicio técnico y allí ¿qué hacen? Lo arreglan, le presentan la factura y le meten un palazo a él.

Opinión Personal:

Una mañana muy larga + la necesidad de leer algo ameno = devorar estos libros.
En este primer libro, los autores tienen la necesidad de concienciarnos a todos de que nuestras madres no son exclusivas: da igual que yo haya nacido en España o en Chicago, el resultado habría sido el mismo; todas las madres del mundo van a la misma academia secreta para prepararse para ser madres, para prepararse para tener razón hasta en la situación más inesperada y, sobre todo, para prepararse para encontrar cualquier cosa que su hijo haya perdido a pesar de que él haya vaciado la casa para buscarla (yo creo que los objetos tienen un GPS y por eso las encuentran tan rápido).

Lo más fascinante de todo, y aún no se sabe muy bien cómo se consigue, es que justo en el momento de quedarse embarazada tu madre recibe toda la información que tiene que tener cualquier madre sobre las cosas. Antes no las sabía, pero ahora ya sí. Es como en Matrix, cuando le meten a Keanu Reeves un USB de mil gigas por el pescuezo, le dan a un botón y cuando abre los ojos dice:
– Ya sé kárate.
Si te paras a pensarlo, la película se llama Matrix por algo… Porque matrix no hay más que una.

Yo pensaba que mi mamá era diferente, pero por lo que veo aquí… nada, a parte de haber recibido unas clases ultrasecretas, la hace especial en este tema. todas son iguales, da lo mismo que dos personas se encuentren a kilómetros de distancia que sus madres hablarán y actuarán de la misma forma.
Nos encontramos ante un libro muy ameno en el que se pretende, de manera humorística, dar a la madre el papel que se merece. Muchos son los libros de superhéroes, preparatorios para la maternidad… pero pocos son los libros en los que podamos ver a la madre como alguien normal, alguien que cuida de su familia y trabaja a la vez, alguien que puede hacerte reír a pesar de que siempre castigue los malos comportamientos.

Opinión de Attenhea:

Creo que Ortega y Gasset, por muy filósofo que fuera, no estuvo fino el día que dijo lo de «Yo soy yo y mi circunstancia…». Qué va, Ortega, deberías haber dicho: «Yo soy yo… y mi madre».

Mi madre es normal, me decía, no se parece a la mami de mis amiguis, decía… Gracias, gracias por bajarme de mi nube de golpe. Cuando leí ¡Viva La Madre Que Me Parió! mi ilusión se rompió, vi a mi madre en casi cada página de este libro.

Sabidos son los poderes de los magos para ver el futuro y profetizar una y otra vez lo que va a ocurrir… ¡Una mierda muy gorda de poderes comparados con los de tu madre! Si ella te dice: «Bájate de ahí, que te vas a caer, insensato», querido hobbit, estás completamente condenado.
Da igual que vayas con cuidado o que te agarres fuerte: porque caerte, te vas a caer. A lo mejor no es en ese momento y te bajas del columpio todo chulito pensando lo poco lista que es tu madre, pero no te confíes, pasarán los días, y cuando estés distraído, te caerás y te pegarás un morrazo. Y atención, porque la reacción de tu madre no será la de aplicarte su saliva curativa, será darte un montón de palos mientras te recuerda:
—Te dije que te ibas a caer.

Con este libro, sus autores nos cuentan desde un punto de vista, obviamente cómico, esos secretos de madre que toda mujer oculta para luego poder lanzárselos a sus nenes a la cara según estos van creciendo; supongo que yo no he sido la única que en llamadas con sus amigas ha dicho:
-Oye, Némesis, tu madre también dice…
-Arthemisa, seguro que tu madre no es como la mía, tu madre seguro que no dice…
Y si, lo dice, sus madres también hacen lo que hace la mía; supongo que no soy la única a la que le saca de quicio de su madre:

Tu madre viene con Google Maps de serie y es capaz de encontrar cualquier cosa. La mítica frase de «¿a que voy yo y lo encuentro?» es la demostración de que si ella hubiese dominado el mundo, habríamos adelantado siglos en la historia de la humanidad. No habría necesitado tres carabelas ni moñadas para encontrar América, ni el rollo de ir buscando las Indias y encontrar lo otro. Tu madre va, y descubre América… Y no dice «Tierra», sino que suelta:
—El día que yo falte te vas a comer los mocos sin mí.

De verdad, mamá, te juro que ahí ya había buscado yo, te lo prometo.

Padre nuestro que estás en el sofá:

Portada

La Parroquia continúa con la saga familiar, centrándose esta vez en la figura del padre. Ilustrado con dibujos de Agustín Jiménez, el libro cuenta con mucho humor e ironía de qué manera influyen los padres en nuestras vidas, además de hacer un repaso a todas las tipologías de padres: el autoritario, el amigo, el cachondo…

Porque tu padre tiene un as en la manga que saca en medio de las discusiones. Existe el comodín del público, el comodín de la llamada y el que él utiliza cuando piensa que puedes ganarle en cualquier discusión y que podríamos llamar el comodín del piltrafilla.
Básicamente consiste en recordarte el poquísimo tiempo que llevas tú sobre la faz de la tierra comparado con él y, por tanto, lo muchísimo más que sabe sobre la vida en general, teniendo en cuenta que tú eres un piltrafilla recién llegado. Este fenómeno lo define perfectamente en una frase tan mítica que hasta tiene una canción:
—Cuando tú vas, yo vengo de allí.
Que no se entiende cómo no es el himno que debería sonar durante todo el Día del Padre en la megafonía de El Corte Inglés.

La boda acaba para tu padre cuando se acuesta en su cama y la habitación le empieza a dar vueltas. Ahí tiene clarísimo que algo de lo que han puesto de comer no estaba en buen estado porque él no ha bebido tanto.

El padre malito necesita a toda la gente de la casa a su alrededor. Da igual cuántos seáis en la familia, que para todos va a tener una misión. Tu padre desde la cama es como un comandante de las fuerzas especiales organizando un asalto a una casa llena de terroristas.

Desde nuestra experiencia por el hecho de tener más años que un bosque, los autores de este libro podemos advertirte que tu padre está muy influenciado por los dibujos que veía de pequeño, y los dibujos esos eran un drama continuo: Heidi, una niña huerfanita que es obligada a vivir en las montañas; Jackie y Nuca, unos osos huerfanitos que tienen que sobrevivir sin sus padres; Calimero, un pollo huerfanito que quiere que alguien le quiera; Batman, un niño que se queda huérfano y lucha contra el mal. Estos eran los héroes de su infancia. Están tan influenciados por ellos que tienes que dar gracias de que cuando naciste no se hicieran el haraquiri para dejarte huerfanito y fueras un héroe. El caso es que todos esos dibujos animados eran de mucho sufrir, de drama continuo y claro, cuando tu padre cuenta su infancia, no escatima en penurias.

Tu padre es completamente seguidor de la atracción de los camellos, que consiste en tirar una bola como si se acabara el mundo y colarla por unos agujeros que dan puntos. El señor que dirige la prueba le pegaron una paliza en el casting de Operación triunfo 1 y se pasa toda la carrera cantando canciones que solo se han podido componer completamente borracho de vino caliente, y tiene una canción que es su gran éxito: Avanti tuti tuti la jorobi.
Y tú, mientras, tiras la bola y… ¡madre mía lo que tarda en volver! Esperas con los ojos como dos huevos duros. Pareces el cantante de Café Quijano. Te salen los mismos ojitos que a Özil. Y mientras tanto el señor sigue cantando:
—Avanti tuti tuti la jorobi.

Tu padre vive con el miedo a ser padre y, además, sufre de ver que su mujer, que estaba tan buena, ya no lo está, y eso le pone más triste que el día que eliminaron a España en el Mundial de Brasil. Lo más importante de este comentario tan machista es que ella lleva pensando lo mismo de él desde hace mucho tiempo. Porque un padre cuando se relaja en la vida matrimonial y se pone a beber cerveza le sale una barriga que en cualquier momento parece que va a romper aguas o directamente el mismo océano Atlántico.

Opinión Personal:

¿Que el tamaño no importa? ¿Estáis totalmente seguros de eso?

—Oye, ¿adónde te va a llevar tu madre de vacaciones este verano?
Y tú todo misterioso:
—Hay un lugar con un castillo… donde los niños son felices porque llevan todos orejas negras… y hasta aquí puedo leer.
Y tu padre:
—Conque a Eurodisney… ¡Pues yo te llevo a Disneylandia. ¿Te vienes conmigo?
Y tú:
—Vale.
Total, entre eso y el pueblo de tu madre lleno de niños con las orejas sucias…

Con esta cita los autores nos demuestran que estamos muy equivocados. para el padre, cuando más grande, mejor.
Claramente nos dejan ver como el padre va a intentar superar a la madre y, probablemente, sea por esa pregunta que, con tanta malicia, se les hace a los niños cuando son pequeños: ¿quieres más a mamá o a papá?

Hay muy pocas cosas de este libro en las que vea identificado a mi padre pero, desde luego, esta no es una de ellas:
Cuando te pones delante de la tele:

—¿Tu padre es cristalero? Pues quítate del medio.
O la versión insultante:
—Quítate de en medio que la carne de burro no se transparenta.

¿Cuantos de vosotros habeis visto a vuestros padres en la cocina? Yo sigo pensando que para ser chef no puedes ser padre, porque al mío yo solo lo he visto en la cocina de casa una sola vez, cuando hizo bacalao y… ¡resulta que a la familia no le gustaba el bacalao! (culpa mía, que le estuve dando la turra con que hiciese bacalao y rsulta que lo que me gustaba era la merluza) y, para no desperdiciar más comida, el buen hombre ya nunca más cocinó en su casa.

Y acabamos con este famosísimo refrán conocido por todos: «Padre que no sabe cocinar, en el sofá debe de estar». Vale, para qué te vamos a engañar, este refrán nos lo acabamos de inventar, pero lo que dice tiene más razón que un santo, ¿a que sí? Por cierto, ¿los santos siempre tienen razón?

Lo dije antes, hay pocas cosas de este libro en las que veo identificado a mi padre, quizá él es un ser extraño de la Tierra, pero casi nada de lo que se dice aquí me concuerda con él.
Reconozco que este es un libro que me ha hecho reír pero, bajo ningún concepto, superará al de la madre. Con este libro las espectativas iban muy altas, así que supongo que por eso no me ha gustado tanto.
es un buen libro para un rato de entretenimiento y desconexión, pero en él no encontrarás tanto humor como en el anteriormente citado.

Opinión de Attenhea:

No lo leáis con vuestros padres, de verdad, no, no lo hagáis, yo lo hice y no sé que era peor, los chascarrillos del libro o los de mi padre en vivo y en directo, solo esto me da para un segundo libro.
Pese a que este libro me gustó algo menos que el famoso libro de las madres, si, también me reí, y mucho, estos son libros ligeros que te harán reír, sonreír y soltar una muy terapéutica carcajada tras otra.
Si con el libro de las madres pensé que mi madre no podría estar ahí reflejada, con este dije que sin duda mi señor progenitor estaba en este

.

¿Para qué sirve un cuñao?

Portada

¿Para qué sirve un «cuñao»?
¿Por qué tengo que querer a mis primos?
¿Por qué las abuelas siempre dicen: «Ponte una rebequita», aunque estemos en agosto?
¿Por qué, después del parto, la madre pierde tripa y el padre la echa?
¿Por qué para elegir a tu familia política no hay listas abiertas?
¿Quién le ha dicho a tu tío Miguel que lo que más ilusión le hace  a un niño de 12 años de regalo de comunión es un reloj de oro que lo que te pide es hacerte rapero?
¿De dónde sacan las madres la frase: «Si no fuera por mí, os comía la mierda»?
¿Si te dicen que el día de tu boda es el más feliz de tu vida es porque a partir de ahí ya es todo bajada?
Los autores abordan en clave de humor todos estos «conflictos» que se dan hasta en las mejores familias. Con este nuevo libro de «La parroquia del Monaguillo», los ratos divertidos, gracias a su peculiar sentido del humor, están asegurados.

Cuando la Biblia dice que todos somos hermanos, ¿qué quiere decir? ¿Que deberíamos pelearnos por quién duerme en la litera de arriba? ¿Por quién va delante en el coche? ¿Por quién tiene el mando de la tele? ¿Por quién se pone la camiseta de Bob Esponja? Si de verdad todos nos comportáramos como hermanos, el mundo estaría siempre en guerra. Bueno, lo mismo lo hacemos…

Cuando mi abuela ya había conseguido aprender a pronunciar «kiwi» aparecieron en su vida la TDT, el ADSL y Anne Igartiburu. Y la volvieron a hundir.

Que todas las madres del mundo se piensan que tenemos amigos sin bolsillos a los que les guardamos las cosas prohibidas: los condones, la maría, el tabaco… Que mi madre llegó un momento en que en vez de «mi hijo» me llamaba «mi alijo.

Y entonces se monta el momento «bronca familiar». El escenario suele ser así: tú te quedas en un rinconcito, aguantando marea… El comehuevos se sienta en el sofá… Y tu madre… revolotea y no para de hablar, es un iPod…, va en MP3.
Y el comehuevos, que ya es experto, pasa por tres fases completamente distintas según vaya viendo al iPod…
La primera es la fase «Ujum…», el iPod va hablando y el comehuevos gime.
Si el comehuevos ve que el iPod se está calentando, pasa a la segunda fase, que yo llamo la «fase Monchito»…, porque consiste en que el comehuevos repite lo que al iPod le sale de las tripas.
Si el comehuevos ve que el iPod se está calentando, pasa a la tercera y definitiva fase:
—Lo que diga tu madre…

Opinión Personal:

No he podido acabarme el libro, me ha decepcionado un poco.
Con este título cuentas con una historia en la que se analice muy bien al cuñao, su papel en las comidas y cenas familiares, todas las anécdotas que te cuenta: sus exageraciones, sus meteduras de pata… pero de repente me he encontrado con un libro en el que empezamos hablando de la madre y el padre otra vez, incluso de la abuela…
En un futuro volveré a darle una oportunidad, pero de momento se queda la lectura parada a mitad del libro y sin vistas a continuarse.

 

Y hasta aquí esta primera entrada.
En la siguiente nos encontraremos con una señora que bien se está comiendo una tortilla en el puesto de trabajo como de pronto está abandonando a sus hijos en casa de un amigo para intentar recuperar la fogosidad en su relación matrimonial.

¿Quién será?

 

¡No dejeis de leernos para descubrirlo!

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